Cuando la palabra cáncer entra en tu vida.

​Después de tanto tiempo…

Hace mucho que no escribo aquí.

Y seguramente más de una persona se habrá preguntado dónde estaba.

La verdad es que durante este tiempo mi vida cambió de una manera que jamás habría imaginado.

Este blog nació para hablar de mi vida con el síndrome de Usher. De aprender a convivir con él, de adaptarme, de encontrar mi manera de hacer las cosas y de compartir una parte de mi historia.

Pero llegó un momento en el que simplemente dejé de escribir.

No porque no tuviera nada que contar.

Todo lo contrario.

Tenía demasiado.

A finales de marzo apareció una palabra que nunca pensé que formaría parte de mi vida:

cáncer.

Y de repente el blog, las publicaciones, las redes… todo dejó de importar.

Había pruebas, médicos, resultados, decisiones que tomar y una operación que terminó dejando en mi abdomen siete cicatrices.

Siete pequeñas marcas que, cada vez que las miro, me recuerdan todo lo que pasó.

La cirugía.

El miedo.

Los días de hospital.

El dolor.

La recuperación.

Y también algo que aprendí después: que una cicatriz no siempre habla de algo que salió mal. A veces habla de algo que tu cuerpo consiguió superar.

Después llegó la quimioterapia.

Y descubrí que la quimio no es solamente sentarte en un sillón mientras te administran medicación.

Es llevar una bomba durante 48 horas.

Es el sabor metálico.

El cansancio.

Los vómitos que no esperabas.

El estreñimiento.

Los días en los que tu cuerpo parece no ser exactamente tuyo.

Es aprender a escuchar cada pequeña señal y descubrir, poco a poco, qué necesitas.

Pero también es levantarte al día siguiente.

Ducharte.

Arreglarte.

Preparar la comida de tus hijos.

Salir a caminar.

Reírte.

Hacer Pilates.

Mirarte al espejo y pensar:

“Sigo aquí.”

Y quizá eso es lo que más me ha enseñado este tiempo.

Que puedes tener miedo y seguir avanzando.

Que puedes llorar y al rato estar riéndote.

Que puedes sentirte agotada y, aun así, encontrar una razón para levantarte.

Mis hijos han sido, sin saberlo, una de mis mayores fuerzas.

Porque cuando eres madre hay momentos en los que simplemente no puedes permitir que el miedo ocupe todo el espacio.

Pero tampoco quiero convertir esto en una historia de “lucha” perfecta.

No quiero decir que todos los días he sido fuerte.

No lo he sido.

He tenido miedo. Mucho.

He tenido días malos.

Días en los que solamente quería que todo terminara.

Y también he tenido días maravillosos, de esos en los que me he sentido más yo que nunca.

Porque el cáncer ha entrado en mi vida, pero no se ha llevado todo lo demás que soy.

Sigo siendo mujer.

Sigo siendo madre.

Sigo siendo hija, amiga, trabajadora.

Sigo teniendo mis sueños, mis manías, mis ganas de cuidarme, de reírme y de disfrutar de las cosas pequeñas.

Y sigo siendo aquella persona que aprendió a vivir con el síndrome de Usher.

Solo que ahora tengo una historia más que contar.

No sé si este texto significa que el blog vuelve.

Tampoco sé si escribiré mañana, dentro de un mes o quizá nunca más.

No quiero hacer promesas.

Hoy simplemente necesitaba volver aquí después de tanto silencio y explicar mi ausencia.

Porque durante estos meses no estuve desaparecida.

Estaba viviendo.

Estaba intentando entender una nueva realidad.

Estaba cuidándome.

Estaba cuidando a los míos.

Y estaba aprendiendo, una vez más, a adaptarme.

Quizá algún día vuelva a escribir.

Quizá este sea simplemente un punto final.

No lo sé.

Pero después de todo lo vivido, he aprendido que no necesito tener todas las respuestas.

Por ahora me basta con mirar mis siete cicatrices y recordar algo:

sigo aquí.

Y eso, hoy, es suficiente.


Comentarios

  1. Sempre che dixen que eres moi forte mais do que ti pensas . AMOTE PRA SEMPRE❤️

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  2. Ojalá este regreso sea el comienzo de una etapa llena de historias, ilusión y muchas páginas por escribir. ❤️

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  3. Ánimo miña rula ,verás que todo vai ir ben.
    Ponte guapa para ir a Festa de San Miguel, pero ""que mui gua po a"".Unha aperta.

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  4. Mucha fuerza y ánimos en tu recuperación ..todo va a salir bien😘

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  5. Ánimo guapisima, moita forza. Mandoche un abrazo grandisimo.😘😘😘❤️❤️

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  6. Moita forza,vas a conseguilo,eres unha muller moi valente,un abrazo moiii grande 😘😘

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  7. Eres muy grande y fuerte,toca pasar el bache pisando, sin saltar pero dejandolo atrás y agarrar al toro bien y no por los cuernos❤️🥰

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  8. Eres a autenticidade nunha palabra 🫂 unha mestra da vida demostrando que a valentía non e a ausencia do medo senón a decisión de seguir adiante a pesar de él.
    Querote amiga 🩷

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  9. Una gran alegría que hayas vuelto a escribir. Disfruta mucho de todo lo bonito que tienes por delante, de tu hermosa familia, de tus amigos...y, sobre todo, mímate.
    Eres una mujer con una fortaleza increíble. Un abrazo enorme.

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